Anh Nguyen

Anh Nguyen

El mundo es su lugar de trabajo

Anh Nguyen es el vivo ejemplo de que en Troax siempre hay una puerta abierta (o un par de ellas) para quien quiere probar cosas distintas. El camino que ha recorrido Anh hasta ser director de exportaciones para el Extremo Oriente y Australia ha sido largo, pero ha merecido la pena. Ha trabajado en los departamentos de soldadura, marketing, atención al cliente, tecnología, dirección de proyectos y selección de personal. Así ha reunido un profundo conocimiento de distintas partes de Troax y hoy el mundo es su lugar de trabajo.

«Si quieres, puedes», suele decirse. Y sí, es una gran verdad. Anh Nguyen dice que Troax es un buen ejemplo, porque mucha gente ha podido hacer lo que quería, incluido él mismo.

«En buena parte se debe a que queremos probar cosas nuevas. Muchos compañeros que llegan de entornos muy distintos han encontrado su sitio aquí. No he tenido una formación extraordinaria, pero siempre he tenido voluntad para aprender cosas nuevas. Esto me ha ido abriendo oportunidades.

Por supuesto que es importante aprovechar las ocasiones que se presentan, que es lo que Anh ha hecho siempre.

«A veces me ha costado, pero me lo he tomado como un reto. Estoy orgulloso de haberme esforzado y de todo lo que he aprendido».

Muchos viajes

Hoy Anh dirige el equipo de Troax en China y la unidad de producción de Shanghái. Mantiene una estrecha relación con los distribuidores de la región y todos los meses viaja a Asia desde la oficina central de Troax en Hillerstorp, en Suecia.

«Suelo visitar dos países en cada viaje, que normalmente dura una o dos semanas».

Para Anh es todo un privilegio poder reunirse con la gente, participar activamente y aprender cómo se vive y cómo se trabaja en distintos países.

«Es frecuente pensar que Asia es un continente homogéneo, pero hay enormes diferencias entre los países, sobre todo a la hora de hacer negocios».

Fomentamos el desarrollo

Anh empezó a trabajar en Troax en 2002. Desde entonces han pasado muchas cosas.

«Han pasado muchas cosas en la empresa, en nuestros productos y en el mercado y también en mi vida personal, claro. Hemos crecido mucho y hemos invertido en nuevos mercados».

Anh destaca que en Troax hay una actitud muy abierta respecto al desarrollo y que todo el mundo puede exponer sus opiniones y sus ideas.

«Si quieres probar otras cosas o tienes una idea nueva, la empresa lo recibe con los brazos abiertos. Cuando echo la vista atrás, me maravillo de todo lo que me han permitido hacer. Es innegable que me han dado la oportunidad de desarrollarme. Es muy importante atreverse con nuevos retos».

Una mirada a la economía

Anh disfruta mucho con su trabajo en exportaciones, pero le gustaría seguir desarrollándose y probando otras cosas.

«Veo a mi alrededor tantas cosas emocionantes... Ahora me estoy interesando por las finanzas y me gustaría saber bien qué hay detrás de las cifras, los informes y los análisis».

Seguro que el soldador que ha llegado a director de exportaciones siempre encontrará otros campos que descubrir. Con el apoyo apropiado, su curiosidad y su empuje solo pueden seguir creciendo. Troax nunca será un obstáculo para el entusiasmo y la ambición de Anh.